Medio AmbienteSEPTIEMBRE 09, 2019 02:23 PM

Alta Comisionada para los Derechos Humanos destaca la importancia del Acuerdo de Escazú durante la apertura de la 42ª Sesión del Consejo de Derechos Humanos.

Ginebra, 09 de setiembre de 2019. Hoy  inició la 42ª Sesión del Consejo de Derechos Humanos, con el discurso de apertura por parte de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en el que se refirió a la protección de los defensores ambientales, incluyendo los defensores de los derechos de los indígenas, y destacó el Acuerdo Regional Latinoamericano sobre Acceso a la Información, Participación Pública y Justicia en Asuntos Ambientales, conocido como el Acuerdo de Escazú, como una esperanza para el cambio”.

Su alocución se centró en el vínculo entre cambio climático y su impacto en los derechos de toda la humanidad, calificándolo de una amenaza nunca antes vista para los derechos humanos, para la cual, sin embargo, todavía hay un margen de acción climática para hacer frente a este desafío.

La Alta Comisionada esbozó cinco puntos clave a considerar sobre el vínculo entre cambio climático y derechos humanos: el cambio climático debilita los derechos, el desarrollo y la paz; la acción climática efectiva requiere una participación amplia y significativa; se debe proteger mejor a quienes defienden el medio ambiente; los países más afectados están liderando el camino y las empresas serán cruciales para la acción climática.

Tras recordar que “el acuerdo garantiza los derechos a la información ambiental, la participación pública en la toma de decisiones ambientales y el acceso a la justicia en asuntos ambientales”, la Alta Comisionada hizo un llamado a los Estados que han firmado el acuerdo, así como de otras regiones: “Insto a todos los Estados de la región, incluidos los 15 que hasta ahora han firmado el acuerdo, a proceder rápidamente para ratificarlo e implementarlo. También pido a otras regiones y Estados que consideren desarrollar compromisos similares.”

El  “Acuerdo Regional sobre Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe”, conocido también como Acuerdo de Escazú, fue adoptado el 4 de marzo de 2018 tras un arduo proceso de negociaciones lideradas por nuestro país.

El Acuerdo, abierto a la firma de los Estados el 27 de setiembre de 2018, en la sede de las Naciones Unidas, Nueva York, materializa los principios de la Declaración de Rio de 1992, relacionados con los derechos de acceso a la información, a la participación y a la justicia en asuntos ambientales, en obligaciones para los Estados, consagrándolos como derechos humanos. Se trata de un instrumento, de segunda generación, que vincula explícitamente la protección del ambiente y los derechos humanos. Asimismo, es uno de los documentos más importantes en las últimas décadas, como lo han reconocido expertos y actores clave. Incorpora también medidas para fortalecer la cooperación entre países y las capacidades nacionales, a partir de la creación de un estándar común y ambicioso.

Comunicación Institucional

(829 Acuerdo de Escazú. Bachelet)

Lunes 9 de setiembre de 2019.